El iPhone trae todo lo necesario para bloquear apps….. sin instalar nada.
Puedes ponerles un límite de tiempo, cerrarlas del todo en ciertas horas o restringir su uso.
Aquí tienes las tres formas, con los pasos exactos.
Opción 1: límite de tiempo a una app
Ideal si no quieres cerrarla del todo, solo que no se te vaya de las manos.
- Abre Ajustes > Tiempo de uso.
- Toca Límites de apps > Añadir límite.
- Elige la app o la categoría (por ejemplo, Redes sociales).
- Pon el tiempo diario (15 minutos, 1 hora…) y guarda.
Cuando se agote, la app se bloquea el resto del día. Y si activas el código de Tiempo de uso, no te lo saltas con un simple «un minuto más».
Opción 2: bloquear por franjas
Perfecto para dejar el móvil tranquilo de noche o en horas de estudio.
- En Tiempo de uso, entra en Tiempo de inactividad.
- Actívalo y marca el horario (por ejemplo, de 23:00 a 7:00).
- En Apps siempre permitidas, deja solo lo imprescindible.
Durante esas horas, todo lo demás queda bloqueado.
Opción 3: restringir apps concretas
En Ajustes > Tiempo de uso > Restricciones de contenido y privacidad puedes bloquear apps por edad, impedir instalaciones y desactivar compras.
Es la vía más útil si configuras el móvil de un hijo.
El problema de los candados que dependen de tu voluntad
Estas opciones funcionan. Pero tienen un punto débil conocido.
Cuando llega el aviso de «límite alcanzado», hay un botón: «Ignorar límite».
Y si tú misma pusiste el candado….. tú misma lo abres en dos toques.
La fuerza de voluntad a las once de la noche no es tu mejor versión.
Ahí ayuda poner una fricción que no dependa solo de decir «no». Nitor bloquea las apps que eliges y, para abrirlas, te pide hacer antes unas repeticiones de ejercicio.
No es un botón de «ignorar». Es levantarte y moverte. Ese pequeño esfuerzo es justo lo que frena el scroll automático….. y de paso te mueves un poco cada día.
Y si configuras el iPhone de un hijo, te interesa nuestra guía de control parental en el iPhone.
Un candado que no se abre con un botón
Nitor Fit bloquea las apps que te enganchan y las desbloquea con ejercicio. Para abrirlas, te levantas y te mueves. Sin botón de «ignorar».

